
Miedo, cansancio, fustración, impotencia, rendida.
Lloro pero apenas salen lágrimas, quizás es que ya no me quedan, quizás se han secado de tanto llorar, o puede que este tan cansada que ya no tengo ni fuerzas para llorar. Deseo gritar, correr, huir, desaparecer, olvidar. Pero no puedo ella siempre esta ahí y me recuerda que siempre estará conmigo cada martes, cada jueves y cada domingo, esos días se hace más latente y yo me siento tan débil, tan pequeña, tan estúpida, tan indefensa, tan vulnerable que deseo llorar y gritar, patalear pero no puedo, no soy capaz.
Suelo dar la imagen errónea de que soy fuerte, pero hace poco me dí cuenta que no soy tan fuerte como creía, siempre le he buscado el porque a todo, todo tiene un porque en esta vida, a veces cuesta verlo pero siempre lo hay. Llevo 7 meses buscando el porque, porque yo? porque a mi? Hace justo hoy siete meses que lloré como nunca había llorado, que sentí tanto miedo que desee morirme en ese momento, pero soy cobarde para eso. Los abrazos, los besos y las palabras de mis seres querido no me ayudaban, las miradas tristes que tenían me atravesaban como dagas envenenadas haciendo crecer ese miedo y ese dolor interno. No volví a llorar hasta ayer, reprimí mis lágrimas para la soledad, solo con ella soy yo misma y me dejo llevar. Delante de la gente me hago la fuerte, no pasa nada, todo ira bien... cuantas veces he oído esa frase en todo este tiempo, cuanto he odiado esas palabras. MENTIRA!!! no va a ir bien, claro que pasa algo, porque ocultarlo, porque callar, ella va a seguir dentro de mi toda mi vida, hasta mi último suspiro, no va dejarme nunca, así que no no no no va bien.
Sonrió sin ganas, sin fuerzas, me miro al espejo antes de inyectarme la medicación, una medicación que seguramente tendré que ponerme toda la vida. Tiene gracia, cuando era pequeña siempre odie las inyecciones y jure que nunca jamás me pincharía ( en el peor sentido del acto) y mirarme ahora, 3 días a la semana jajaja. Me miro al espejo antes de hacerlo, me tiemblas las manos y cierro los ojos, respiro hondo y puf pinchazo, al principio lloraba, me maldecía a mi misma, ¿es un castigo? ¿tan mala he sido que merezco esto? ¿porque a mi? Como llorar no me soluciona nada decidí no volver a llorar y ser fuerte. Pero ayer no pude más y llore, me sentí débil y estúpida por ello, sus abrazos, sus besos, sus caricias y su silencio me rompían por dentro, pero que va a decirme, ha aceptado estar a mi lado siempre a pesar de ello y me hace sentir mal. Podría tener algo mejor, contesta que no. Podría ser más feliz con alguien que no este enferma, me dice que no. Sonrió, y veo en su mirada que desea ayudarme, quitarme ese miedo que siento, darme fuerzas, pero no tengo se me han acabado y solo quiero llorar y dejarme llevar. Comprende que es normal que me hunda y él esta ahí abrazándome para sacarme a flote. No quiero acaba en silla de ruedas, no quiero que un día el habla me falle, ( aunque ya me ocurre a veces ) pero callo y no dijo nada, no quiero preocupar a la gente. No quiero que llegue un día en que necesite ayuda para andar, no quiero acabar con esas pacientes que vi el jueves, tengo miedo.
Siempre he tenido un defecto, guardo mis problemas dentro de mi, oculto mis miedos, pero estos siempre encuentran la manera de salir. Debería aceptarlo, pero no siempre es fácil. Soy humana y a veces se me termina las fuerzas y debo parar, detenerme un instante y recargarme. Volver a empezar, coger fuerzas y seguir andando, coger fuerzas para seguir viviendo. Y todo eso sin que se note en mi cara, sin que se enteren de que he llorado. Odio llorar delante de la gente, eso te hace más débil aún. Así que me encierro en mi misma, coloco en la puerta la mascara de la sonrisa para que nadie se de cuenta, pero cuando la noche cae hace frió y me siento sola, muy sola. Rodeada de tanta gente y en cambio me siento sola, triste y vacía. Pero para recargarme debo primero vaciar todo el dolor, la tristeza, el miedo y la impotencia que tengo dentro de mi, debo sacarla toda fuera hacer limpieza, entonces podré volver a abrir la puerta y las ventanas para que el sol vuelva a entrar en mi.
El sol... adoro el sol. Me encanta ir a la playa y pasarme horas tumbada en la toalla, dejando que el sol acaricie mi cuerpo y lo broncee, bueno en mi caso mas que broncearlo lo tuesta, me gusta estar estirada, notar el calor en mi piel y oír al mismo tiempo el susurro del mar. Ya no puedo hacerlo, el sol ahora es mi enemigo, así que debo conformarme con ir a la playa por las tardes, a ultima hora cuándo los rayos del sol son débiles. Lo miro en la lejanía, le echo de menos. Su calor ya no es el mismo, ya no broncea mi piel, ya no me acaricia como antaño, me han arrebatado su calor. Ir a la playa era mágico para mi, era mi manera de evadirme de todo, cerraba los ojos, me estiraba y dejaba que pasara el tiempo, en silencio, solo con el ruido del mar, era capaz de anular el resto de sonidos y solo oír el rugir del mar, no me bañaba, no me gusta la verdad, pero oírlo si, eso no me lo han quitado, puedo escuchar el mar, pero al atardecer, nada de sol. Lo echaré de menos, ¿me echara también él de menos?
En fin, ya he cerrado las puertas y ventanas, no entra luz, no entra nada, ahora podré chillar en silencio, llorar, patalear, reírme de mi misma, de la situación ridícula, descansar, desconectar del mundo. Pondré música para camuflar mis gritos de dolor, de rabia, de odio, de impotencia. Gritaré hasta que no pueda más, hasta que mi garganta se seque y me duela, lloraré hasta que mis ojos se hinchen, hasta que no caiga una sola lágrima más, hasta que me irriten los ojos, hasta que duelan. Luego callaré, me estirare, me relajare, cerrare los ojos y dormiré, y entonces volveré a levantarme, lentamente, despacio, respirare hondo y con timidez volveré a dejar que la luz entre en mi vida y saldré de mi encierro, volveré a ser yo misma, volveré a sonreír, cerrare la puerta tras mi, mirare en su interior asegurándome que todo esta bien y luego la cerrare hasta la próxima vez.
Cansancio, miedo, impotencia, frustración, debilidad, vulnerabilidad,incertidumbre.Dejad me caer que ya me levantare, siempre lo hago, no?
Lo veis, no soy tan fuerte, pero creo que tengo derecho a no serlo a veces.