Recuerdo esos veranos juntas, esas mañanas y tardes en el rio, era grandes días. Cada mañana nos levantábamos corriendo y mirábamos por la ventana, veíamos la niebla y aunque sabíamos que se acabaría marchando, nos quitaba la sonrisa, entonces venías tu sonriendo y nos decías que si se veía la torre de la catedral haría bueno, mientras nosotros desayunábamos tu preparabas la comida y la merienda para llevar al rio, las bolsas con las toallas, la crema para el sol y varias cosas más. No sé a qué hora te habrías levantado para prepararlo todo y que nosotros solo tuviéramos que preocuparnos en disfrutar.
Solíamos ir caminando, me encantaba caminar tu lado, siempre tan rápido, que mis cortas piernas le costaban seguirte, a veces nos llevaban en coche pero yo prefería ir caminando.
Recuerdo el sabor de la tortilla, la carne rebozada, esas siestas en la hamaca, porque no podíamos irnos a bañar hasta pasadas las 2 horas de comer, luego con muchas ansias nos llevabas al rio a bañarnos, y después la merienda.
No soy de rezar, pero cuando era pequeña te recuerdo sentada entre nuestras camas y rezábamos, cada noche los tres juntos, luego un beso de buenas noches y un abrazo, un cálido abrazo y un beso dulce.
Recuerdo tus filloas, tu brazo de gitano hecho con galletas, la empanada, a veces te ayudábamos a escoger las lentejas.
Durante muchos años durante el viaje a tu casa, solo pensábamos en el caldo que nos esperaba para comer, te quedaba tan bueno.
Recuerdo los paseos por la muralla, siempre dabas más de una vuelta, caminábamos mucho, los días que no podíamos ir al rio, siempre encontrabas algo que hacer para que no nos aburriéramos.
Recuerdo que me enseñaste que leer es maravilloso, leía tus libros, ahora me doy cuenta de tantas cosas.
Recuerdo esas partidas al parchís las tardes lluviosas, siempre ibas con las rojas y nos ganabas tantas veces que llegamos a pensar que tenias trucados los dados. Tú te reías y sonreías aún más cuando alguno de nosotros ganábamos.
Recuerdo las navidades, unas en especial que nevó, hacía frío, teníamos miedo que papa Noel no supiera que esas navidades no estaríamos en casa de mamá, pero como se iban a olvidar de nosotros!!!
Recuerdo el año que nos llevasteis a conocer a los Reyes Magos, vaya sorpresa en Lugo también estaban y nos traían regalos!!!
Recuerdo cuando viajábamos en tren los 4 juntos, creo que la primera vez que viajamos en avión fue con vosotros, recuerdo que yo iba sentada a tu lado, nerviosa y con algo de miedo, no me dijiste nada solo me cogiste la mano y me sonreíste , con eso bastaba.
Recuerdo el olor de tus manos, me gusta ponerme nívea porque el olor me recuerda a ti.
Quizás mis recuerdos no sean exactamente reales, pero era una cría , pero lo que nunca olvidaré es el olor a tus manos.Y espero no olvidarlo nunca.
Se que algún día lo olvidaras pero te quiero abuela.
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